
Como un orfebre saca la caja de piel dálmata con los utensilios y se acerca a la cama con cara de vicio, con ánimo de jugar, medio incorporada en la cama, desnuda, palpitante, con las piernas en tensión expectante, le observo como elige su primer juguete, se acerca a mí y lo deposita vibrante entre mis piernas me mira con la cabeza ladeada y una media sonrisa, sentado a mi lado con un cigarrillo en la mano, coje el vibrador con la otra y juega, lo deja reposar en mi coño abierto, húmedo, lo introduce lentamente, sale, entra, lo mete hasta el fondo, empuja con fuerza, mientras me arqueo, tiemblo, me sonrío porque en ese ínfimo instante descubro nuevamente esa capacidad que tiene para sorprenderme con sus juegos, siento una oleada de placer subir por mi columna estallando, me hace gemir, la luz entra por la ventana y resbala por mi piel, me agarro con las manos a las almohadas, mis piernas arqueadas, cambia de utensilio y sigue jugando, hace fotos, me trabaja el deseo, me trabaja la piel deliciosamente creando un momento de placer singular.
Nunca se que va a pasar, creo que él tampoco, se deja llevar por su inagotable imaginación y mi carne se deja moldear por sus manos, por sus lascivas intenciones, nos miramos en silencio, mis suspiros envuelven el ambiente de calor mientras me observa derretirme lentamente.
Se baja los pantalones y me estiro en la cama, se que me va a dar lo mío, veo su polla húmeda, chorreando, mi cara se acerca y él la sujeta para mi mientras mi lengua lame lentamente el líquido que resbala por su rosado capullo, mi lengua la recorre y mis manos la atrapan, le pajeo, juego con ella con mis dos manos, la chupo, la succiono, la introduzco en mi boca y la dejo resbalar, entra y sale, crece, siento su dureza, su placer y el mío se funden en ese instante en que su polla se hunde en mi garganta, no deja espacio, la abarca por completo, se inclina sobre mi copulando con mi cara, mi cuerpo temblando, mis manos agarradas a sus muslos, hasta que siento la base de su verga pegada a mi boca, taladrándome las entrañas, inhale, sigue profundo, exhale, y sigue, y sigue, convulsiono, me falta el aire y se aparta dejando mi cuerpo estirado en la cama en una serie de espasmos, vibrando, recuperando la respiración.
Me enloquece, me trastorna, me pone fuera de mi sentir su lujuria, como sus piernas me aprisionan a la vez que se hunde en mi y le oigo gemir, hace pausas para luego volver a penetrar mi garganta, darle ese placer me estremece.
Se desnuda completamente y clava su polla dentro de mi, nuestros cuerpos moviéndose en una cadena de posturas que se reflejan en el espejo, nos miramos y esa visión aún nos excita más, abre mis piernas hasta el límite y lentamente se introduce en mi culo, muy lento mientras nos miramos, susurramos……………..
Lento se va clavando, resbalando, abre mis piernas sujetándolas con sus manos y deja caer una gota de saliva directamente entre su polla y mi agujero, le miro con cara de vicio, con mi boca entreabierta y deja caer otra gota de saliva directamente en mi boca, mi lengua la recoge pasándola por mis labios, que guarra me pone.
Siento como mi culo se abre un poco más en cada embiste, como nuestros orgasmos se funden, como su gesto se transforma, como su cara refleja el placer, como su semen resbala dentro de mi, sus suspiros, los míos y su cuerpo cae sobre mi quedando abrazados, recuperando el aliento.
Mis brazos alrededor de su cuello, pegados, le acaricio la espalda, es una dulce sensación, muy dulce.
